Estos son algunos recomendados de mi consumo de información de las últimas semanas. También iba a toda máquina y recordé que mi palabra del año es monotarea, así que estoy en modo desacelerar. Volvieron las clases, volví a la veterinaria con Blaqui -ya está mejor-, volví al gimnasio, compré una nueva repisa para mis libros, fui al médico a hacerme chequeos regulares y salí a comer con amigos. Empiezo a planear mi cumpleaños.
[INTELIGENCIA ARTIFICIAL] Revisé las publicaciones del Laboratorio de Inteligencia Artificial de Chequeado, una iniciativa que busca explorar los potenciales usos de la IA generativa en el ámbito del fact-checking, y que es financiada por el fondo ENGAGE otorgado por IFCN. Aquí van: Primer experimento del Laboratorio de IA de Chequeado: simplificar conceptos complejos con Inteligencia Artificial; Escribir hilos de X utilizando la inteligencia artificial: aprendizajes del nuevo experimento de nuestro Laboratorio de IA; Aprendizajes sobre el potencial de la IA generativa para redactar borradores de notas en base a documentos extensos; Inteligencia artificial para ayudarnos en la realización de guiones para videos: experimentos y aprendizajes.
Más de AI: Estuve en una charla de Nikita Roy para los publishers de Newspack sobre herramientas basadas en AI generativa; revisé la programación de Media Party Buenos Aires; revisé las funcionalidades basadas en inteligencia artificial de Jetpack, uno de los plugins estrella de WordPress: Automattic launches AI writing tool that aims to make WordPress blogs more readable and succinct; Jetpack AI Assistant; All About AI – Live Webinar Recap.
Probé la versión renovada de News Consumer Insights, que está bastante bien; leí sobre la funcionalidad de recomendaciones, de Google Search Console. Me quedé sin acceso al demo de SearchGPT, ya nos encontraremos luego.
[RED/ACCIÓN] Chani Guyot anunció el fin de RED/ACCIÓN en esta sentida publicación: Adiós, RED/ACCIÓN, y gracias por todo. No me imagino la mezcla de sentimientos con la que se escribe un texto como este. RED/ACCIÓN inspiró a muchos emprendedores del continente, marcó pauta con su rediseño web inspirado en la lógica de la redes sociales e impulsó proyectos que hoy tienen vuelo propio. Aprendí con Chani sobre newsletters en un programa de entrenamiento que diseñamos para el equipo interno de Fundación Gabo, y sigo usando los recursos que me enseñó en mis clases y proyectos. Vamos a seguir necesitando mucha creatividad para construir un modelo de negocio que sostenga el periodismo.
[AXIOS] Axios anunció despidos como consecuencia del cambio en el comportamiento de los lectores y de la inteligencia artificial. Me gusta el recuento que hizo Francesco Marconi sobre el tema en este tuit. ¿Qué me llama la atención? Mientras muchos medios siguen insistiendo en que la IA no reemplazará puestos de trabajo, poco a poco empezamos a ver cómo se reajusta el tablero. Ya esta historia la conocemos, pasó con la irrupción de internet, de la publicidad programática, de las redes sociales, del SEO, de la data.
[REUTERS INSTITUTE] Lo que me gusta a mi un paper de Reuters Institute con un café o una cerveza. Esta semana leí Safeguarding independent journalism in Latin America, de Francisca Skoknic. El informe ahonda en la dependencia que tienen los medios independientes en América Latina de donaciones filantrópicas extranjeras, los riesgos de esta dependencia y algunas fórmulas de mitigación.
Entre 2016 y 2022, Ford Foundation concedió un total de 49 subvenciones, por un total de US$13,089,750; y Open Society Foundations (OSF) otorgó 105 subvenciones, por $14,377,404. Los recursos se han ido principalmente a Brasil, México y El Salvador. Me encantaría sumar a estos datos las contribuciones de las tecnológicas -Google y Meta- al ecosistema de medios de América Latina.
[PÁGINAS DE ESTADO] Hemos hablado antes en este blog de lo mucho que me gustan las páginas de status de las tecnológicas, cuando están bien hechas son una lección brutal de simplicidad. Esta semana me encontré con la de Substack: https://substack.statuspage.io/
[LIBROS] Vivo en una ciudad con una sensación térmica cercana a los 38 grados centígrados, donde la humedad relativa del aire oscila entre el 78% y el 84%. Prender el aire acondicionado es un lujo que una pésima empresa de energía (AIR-e) nos recuerda cada mes. Conservar mis libros en estas condiciones es una proeza. Tengo libros comprados hace un año o menos con manchas de humedad. Con el tiempo aprendí a identificar y clasificar las editoriales por mejor y peor calidad del papel -los años no vienen solos-.
¿Será que ahora los libros están diseñados para que duren menos? ¿Algún truco para proteger los libros de la humedad? No, no leeré libros en formato digital si tengo la posibilidad de leerlos en papel. El libro físico es uno de mis objetos favoritos.
De mi consumo cultural: Me divierto con los memes y tiktoks que me envía mi familia sobre cuántos días faltan para Navidad. Me repetí la primera temporada de Mi otra yo.








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