Ya casi no paso por Twitter, pero la nostalgia —o algo parecido al apego digital— a veces me lleva a entrar al que por años fue mi barrio digital favorito. En una de esas visitas me topé con un tuit de Delia Rodríguez que decía: “No suelo hacer caso a los prompts virales de ChatGPT, pero he probado este y tremendísimo traje me ha hecho: ‘now that you can remember everything I’ve ever typed here, point out my top five blind spots’. Esta cosa hace brujería”.
Obvio, fui a ChatGPT. Y sí: brujería confirmada.
El primer punto ciego que me señaló fue este:
🧠 1. You aim for perfection (which slows you down sometimes)
👉 You might underestimate how solid your first draft already is — and how quickly you can ship version 1.0 and refine later.
Y ahí me vi. Revisando, reescribiendo, reordenando. Guardando enlaces para “cuando tenga tiempo de escribir un post bien escrito”. Dejando para después cosas que estaban lo suficientemente bien para salir.
Entonces me dije: Karen, vamos a buscar todos esos apuntes y links que has guardado, y vamos a escribir esto como salga. De hecho, en marzo intenté empezar un post con este párrafo:
Este 2025 va volando para mí. Mientras estamos más cerca del cierre del primer trimestre que del inicio del año, sigo revisando cómo encajar la escritura de este blog en mi día a día. Veo las curadurías de Jeremy Caplan, las de Patricio Contreras, las de Eric Curts, las de Ole Reissmann, vuelvo a la forma en que he organizado mi propio material de clases, como esta curaduría que construí en la época del Covid-19, y sigo sin encontrar una fórmula perfecta para guardar mis recursos favoritos en esta época de lo efímero.
Spoiler: todavía no tengo esa fórmula. Pero igual, aquí van algunas ideas, apuntes y recursos que me siguen haciendo sentido.
[LO QUE ME SORPRENDIÓ]
Deep Research me voló la cabeza. Se trata de una función de Perplexity, OpenAI y Gemini que permite hacer búsquedas profundas con respaldo de fuentes verificadas, resúmenes con contexto y trazabilidad. No es infalible —ninguna IA lo es—, pero sabe cositas.
Me imaginé agilizando procesos de investigación para mis proyectos, y sentí pánico por quienes revisan tesis de pregrado.
Primero lo probé en Perplexity, luego en ChatGPT. Leí este artículo de Wired, este del New York Times, y terminé en los blogs oficiales de OpenAI y Google. Coincido con Ethan Mollick: la herramienta funciona mejor si tienes criterio para verificar lo que entrega.
¿Y por qué leí la documentación de Gemini y no probé su versión de Deep Research? ¿Por qué probé Perplexity y no leí su documentación? Así vivo. Qué le vamos a hacer.
La creación de imágenes de OpenAI fue la segunda tendencia que me sorprendió (acá la guía oficial). No soy de las que se montaron a la fiebre estilo Ghibli, pero para probar la herramienta le pedí que hiciera un cartoon sobre un tema por el que suelo recibir muchas preguntas de soporte. Me reí sola, luego con mi equipo. Aún no sé cuándo lo incorporaré al flujo de trabajo, pero me aseguraré de que tenga una entrada estelar.
🎨 Para inspiración visual, este post de Jeremy Caplan tiene buenas ideas.
También probé GPT-4.5 con mis estudiantes. Nos maravillamos con lo que fue capaz de crear en clase.
📣 Referencia para lectores colombianos: en pleno testeo, alguien me pidió escribir una nota para un medio de comunicación sobre Taylor Swift como invitada de honor al Festival Vallenato en homenaje a Rafael Orozco. ¿El mejor uso de GPT-4.5? Claramente no. ¿Me divertí? Definitivamente. Todos sabemos que si no me dedicara a la intersección entre periodismo y tecnología, sería vallenatóloga.
[VIAJES] En enero visité la Universidad de Santiago de Chile (USACH) por invitación del profesor e investigador Antoine Faure, quien investiga el uso de fuentes en medios de comunicación. Volví de esa visita pensando en cuánto se parecen los retos actuales de la docencia… y especialmente cuestionada por la fragilidad de nuestra memoria digital.
Me impactó saber que es más fácil para ellos encontrar información de 1973 que de 2016. Volví a valorar el trabajo de archive.org, mientras me pregunto qué deberíamos estar haciendo para preservar los tuits, los posts de Facebook o de Instagram que algún día podrían importar. Confiar en las políticas de Musk y Zuckerberg parece, digamos, optimista. No sé, Ernesto. Si yo supiera, te lo diría… pero no lo sé.
Y como las obsesiones se cruzan, terminé leyendo esto: The fight to preserve federal government data
De paso por Santiago de Chile, Hans Stange, uno de los profesores del estudio, me dio un tour exprés y me llevó a comer pastel de choclo, lo más típico que comí en Chile. (¡gracias, Hans!). Tomé cervezas con Francisca Skoknic y Sebastián Rivas —a quienes antes sólo conocía por videollamada— y visité Tunquén, invitada por Mónica González. Me deleité con el mar, el cielo nocturno y también pasé por Isla Negra y la casa museo de Neruda.
En el marco de La Silla Cursos, dicté talleres presenciales en Puerto Asís y Yopal, uno virtual para ONGs de Perú, y coordiné un ciclo interno sobre IA con invitados como Martin Schori, Nikita Roy y Joaquín Saralegui, y en el que dicté tres de las clases.
En misiones no oficiales, pasé por Medellín, comí en Naan (sí, sigo fiel) y visité la Casa Museo El Castillo. Qué le vamos a hacer: soy una persona de museos.
Estuve tres veces en Bogotá, la capital me llama, pero mi alma Caribe se resiste. Cada vez cobra más sentido para mi esta frase de Gabo: “A mí me sueltan vendado y yo sé que estoy en el Caribe porque el organismo me está funcionando de una manera que no me funciona en ninguna otra parte; y la mente, todo, es un reajuste que se debe a una identificación total del cuerpo y de la mente con el medio”.
[RECURSOS] Leí el informe de tendencias y predicciones de Reuters Institute como me gusta: en una cafetería linda (esta vez en Santiago de Chile), con una taza de café y mi resaltador amarillo de gel. También leí el texto de Financial Times sobre los insights del informe. También de FT Una mirada a los agentes de IA en medios. Y un recurso más sobre agentes.
Online News Association lanzó el programa de nueve semanas Newsroom Managers: Addressing strategic adoption, team management, and ethical considerations of AI, y fui seleccionada. Entre las lecturas sugeridas me encontré con esta joya de The Pudding, donde evalúan el desempeño de la IA para realizar tareas que el medio usa para crear sus ensayos visuales.
Y si hablamos de The Pudding, inevitable pienso en el profesor José García Avilés (sí, mis rutas mentales son las que son, qué le vamos a hacer). Soy fan declarada de su curaduría anual sobre narrativas innovadoras, y allí fue donde conocí por primera vez el trabajo de The Pudding. Acá va la versión 2024, dividida en cuatro entregas: Las narrativas más innovadoras de 2024 (Parte 1), Parte 2, Parte 3 y Parte 4.
También disfruté estas dos recomendaciones de pódcast de Laurens Vreekamp, en la primera de las 9 clases de ONA: Shell Game, y el episodio She Fell in Love With ChatGPT. Like, Actual Love. With Sex, de The Daily.
🧠 Lecturas que me dejaron pensando
🧩 ¿Es la inteligencia artificial más lista que nosotros? Un test divertido (y frustrante), de The New York Times.
🧠 Vibecoding: el lado intuitivo de programar con IA, de The New York Times.
📉 La curva de calidad del contenido generado con IA, por Barry Adams
🔁 Siempre vuelvo a Generative AI in the Newsroom
- AI overviews, chatbots and news traffic: The story so far
- Beyond platform fact-checking: The promise and limits of AI verification
- The Often Overlooked Water Footprint of AI Models
- Transforming Longform Text into Multimedia using Generative AI
- Teaching a CustomGPT to Help Inspect the Philippine National Budget
🗨️ Y por qué no, cerremos con Nieman Lab: AI turns news into a conversation
[Herramientas] Algunas hacen parte de mi rutina; otras las he escuchado varias veces y eso las deja en la cola de pruebas.
- v0.dev: de Vercel, y la favorita de mi colega Iván Montes. Ideal para hacer diseños rápidos con ayuda de IA.
- Capitol AI: crea contenido persuasivo con apoyo de IA.
- Hume AI: crea voces sintéticas con matices emocionales.
- Arc Browser: navegador con enfoque en diseño, organización y personalización.
- Descript: editor de audio y video que funciona como si editaras un documento de texto.
- Botmaker: plataforma para crear asistentes conversacionales, usada por medios y empresas en Latinoamérica.
- Codeium: asistente de programación, con soporte para múltiples lenguajes y editores.
- Voiceflow: para diseñar, prototipar y probar interfaces conversacionales.
Y las que aún no pruebo (pero están en la lista): Langdock, Sesame, Eddie AI y Lovable.
🔧 También me encontré con este set en Hugging Face: The Essential AI Toolkit for Journalists and Content Creators. Aunque para recursos más recursos curados recomiendo Journalists Toolbox, de Mike Reilley o LIVE TRACKER: GenAI in media – 90+ tools and products from around the world (in English and in Finnish).
[IA Y EDUCACIÓN] Me suscribí a la newsletter de OpenAI para educadores, y mientras la leía me hice esta pregunta doble: ¿Estoy lista para construir un custom GPT con mis estudiantes el próximo semestre? ¿Están mis estudiantes listos para decidir qué habilidades quieren delegarle a un custom GPT?
Una ñapa: Roadmap.sh – AI & Data Scientist, una guía visual de lo que hay que aprender (y en qué orden) si se quiere avanzar en ciencia de datos e inteligencia artificial. Por cierto, sigo esperando que Google Labs habilite el acceso a Career Dreamer, quiero ensayarlo con mis estudiantes.
[USAID, META Y LA FINANCIACIÓN DE MEDIOS] Estuve varias semanas hablando con colegas de América Latina sobre el impacto que ha tenido —y tendrá— la suspensión de programas de USAID en el periodismo de sus países. Este artículo de Nieman Lab resume bien la situación: los recortes de Trump están debilitando medios más allá de Estados Unidos, justo cuando la región necesita más (y mejor) información.
Sigo speechless con el video en el que Mark Zuckerberg anuncia el fin del programa de chequeadores de Meta. Verlo y escucharlo fue, es, mi versión de Black Mirror. (Y no, Black Mirror no me gusta. Es demasiado desesperanzador). Luego leí este reportaje de ProPublica, que detalla cómo, mientras Meta abandona la verificación de hechos, empieza a ofrecer bonificaciones por contenido viral.
Y ahora creo que también voy a seguir de cerca la reciente batalla entre Harvard y Trump, que gira en torno a la financiación universitaria, pero que tiene implicaciones sobre la autonomía académica.
[DILEMAS] En los últimos meses me entrevistaron varias organizaciones que están haciendo estudios sobre el uso de IA en medios. Algunas entrevistas fueron interesantes, bien preparadas, con preguntas que daban ganas de conversar. Otras… una pérdida de tiempo.
Y sí, también están las entrevistas con estudiantes de pregrado haciendo sus tesis sobre IA. Esas me generan dilemas morales: ¿decirles que no? ¿darles una oportunidad? Cada vez hago menos entrevistas para tesis de pregrado, y cada vez veo más el mismo patrón: entrevistas sin preparar, sin foco, sin respeto por el tiempo del otro. Estudiantes que no llegan, o llegan tarde, o escriben después diciendo “qué pena, se me pasó” y piden reagendar. Sigo intentando que mis estudiantes no sean esas personas.
[LIBROS, SERIES Y PELÍCULAS] Sigo leyendo la serie de sabiduría clásica de la editorial Koan. Sí, tengo la literatura abandonada.
Intenté ver La Sustancia, pero fue demasiado gráfica para mi gusto, así que desistí. Vi Zero Day, de Netflix. Aunque varios aspectos de la trama me parecieron traídos de los cabellos, me quedo con los apuntes cínicos de algunos de los personajes y con el guiño a lo análogo desde todas las orillas. Curiosamente, vi Zero Day durante la semana en que Chile sufrió un apagón masivo, lo que me llevó a pensar, perdiendo el sentido de las proporciones, en lo difícil que se ha vuelto hacer ciencia ficción cuando la realidad la alcanza tan rápido.
Adolescencia, de Netflix, merece una mención especial. La miniserie es cruda, directa y se siente muy real. Aunque la cámara continua me agota (siento que si parpadeo me pierdo algo importante), es admirable el cuidado de los detalles. Van algunos artículos que la BBC le ha dedicado:
- Adolescencia»: las radicales medidas que pide el escritor de la serie para evitar «que los niños lastimen a las niñas y se lastimen a ellos mismos»
- Por qué la serie «Adolescencia» de Netflix está siendo aclamada como «lo más cercano a la perfección televisiva en décadas»
- Qué son los incels, el oscuro movimiento que aparece en la aclamada serie «Adolescencia»
Odié a los creadores de La Promesa, mi novela de época de RTVE, por matar a la protagonista. Sí, 560 capítulos para eso. Volví a Amazon Prime por la última temporada de Joven Sheldon. Mi fui a HBO por The Middle. También vi algunas comedias románticas de esas que parecen películas de Navidad, como La Dolce Villa y vi películas navideñas que tenía pendientes como Red One. También vi la serie Ghosts y la película Radical.
Disfruté Watch What’s Next? The Future with Bill Gates y Toxic Town, ambas en Netflix. Repetí algunos clásicos como Karate Kid y La Nana Mágica, para mostrarle a mi sobrina referentes culturales de otras épocas. Y repetí Apollo 13 solo para recordar el contexto de la frase “Houston, we’ve had a problem”. A veces soy Gene Kranz, el del plan maestro, y otras Arturo Campos, el ingeniero que, contra el reloj, diseñó una solución que les devolvió el oxígeno.
Ahora espero con ansias que la sexta temporada de El Cuento de la criada este completa para suscribirme a Paramount y devorarla. Nick, no te vuelvas malo, no te mueras.
⏳ Y, mientras todo lo anterior pasaba…
Cambié mi celular. Me reuní dos veces con mis amigas del colegio —toda una proeza lograr dos encuentros en tres meses. Celebré dos cumpleaños familiares, un cumpleaños infantil, escuché a Diomedes Díaz, a Durga Steff y los Huevos Revueltos con Política. Fui a caminar al Malecón. Vi la luna roja. Me perdí la luna rosada porque ese día había nubes.
Desinstalé Instagram con la intención de reducir radicalmente mi consumo de redes sociales (Instagram era mi último vestigio de redes de primera generación). Pero luego descubrí que esa era, básicamente, mi forma de navegar la ciudad: restaurantes, horarios de locales, lugares nuevos por visitar. Así que volví.
Ah, y volé en un avión al que se le apagó un motor en pleno vuelo. Todo bien, pero digamos que fue…revelador.








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