Despedimos a un emprendedor y compartimos sus enseñanzas

Siempre atento y observador, Don Emiro sigue con la vista a James Breiner. (Foto: CdR)

Por @kpdelahoz y @carlosmariocano

Decía que a los 40 años tendría su propia empresa y un día antes del cuadragésimo aniversario de su natalicio lo despidieron. No se echó a la pena, se concentró en inforiente.info, su proyecto periodístico con información del oriente antioqueño. Aprendió de ingeniería, de buenas prácticas en periodismo digital, de redes sociales y probó muchas fórmulas para hacer rentable un emprendimiento periodístico en internet.

Sus aprendizajes, anécdotas y ocurrencias fueron tema central del ‘Taller de Emprendimiento Periodístico: Cómo fundar y manejar su propio medio digital’, que Consejo de Redacción organizó en mayo de 2010. Quienes lo conocimos en ese espacio coincidimos en que fue un emprendedor que le puso el pecho a cada reto, un autodidacta y un inspirador. Él tenía el empuje que a muchos jóvenes nos falta para sacar adelante nuestros proyectos. Así despedimos a Emiro Marín.

Lamento mucho el fallecimiento de Don Emiro. Él me inspiro durante nuestro curso de periodismo emprendedor por su creatividad para inventar nuevos métodos de servir a su comunidad y practicar un periodismo de alta calidad. Me impresionó que él estaba en la vanguardia de los periodistas emprendedores pese a que no tenía modelos ni maestros para ayudarle a hacer avances tan significativos.

Hizo mucho por su cuenta. Realmente él era uno de los maestros de nuestro curso por compartirnos sus múltiples éxitos (y unos errores) y lo hizo siempre con generosidad. Un gran periodista, un gran hombre. Fue un privilegio conocerlo. James Breiner. Director, Global Business Journalism, Tsinghua University. 

Muchos miembros de CdR lo conocimos en un proceso de formación sobre emprendimientos periodísticos que organizamos en 2010. Él participó con http://www.inforinte.info, medio que fundó para transmitir información sobre el oriente antioqueño. Todos fuimos testigos de su enorme contribución al aprendizaje de todo el grupo, gracias a su experiencia, fortaleza, creatividad, empuje y buen ánimo.

Creemos que su partida es una gran pérdida para el periodismo del país, pero también sabemos que conocerlo fue una enorme ganancia para muchas personas en CdR y para quienes trabajaron con él y aprendieron a su lado en Inforiente. Miriam Forero. Consejo de Redacción.

Hace un par de años Consejo de Redacción invitó a un grupo de periodistas de todas las regiones de Colombia para formarse en Periodismo Digital. Por supuesto ahí estaba Don Emiro, un hombre emprendedor y visionario que siempre compartió con nosotros la experiencia de Inforiente. Solía levantarse muy temprano a responder correos, leer la prensa y actualizar la página web. Era un hombre muy trabajador. Luego, durante el desayuno, no paraba de contar historias de su juventud, disparar algunos chistes y hacer comentarios sobre la situación del país.

Se caracterizaba por su buen ánimo y su humor irónico. En uno de sus últimos mensajes de correo nos dijo que las cosas no estaban saliendo bien pero que poco a poco iba saliendo adelante con su enfermedad y que esperaba seguir vinculado a Inforiente. “Espero poder volver a verlos pronto”, escribió. Rafael Alonso Mayo

En nombre  del Programa de Desarrollo y Paz de los Montes de María y del mío personal quiero expresar mi solidaridad con la familia de Emiro. Siempre directo para decir las cosas, siempre invitándonos a la reflexión. Carlos Andrés Carrascal

Recuerdo su sentido del humor y su deseo de aprender y de compartir sus experiencias.
Miguel Córdoba C. Director del Informativo del Guaico

Duele la partida de un gran emprendedor, un periodista creativo y siempre abierto a las nuevas tecnologías.
Mary Luz. Revista EcoGuía

A Emiro lo recordaré por su alegría y por su capacidad para convocarnos en torno a un comentario gracioso, que casi siempre venía acompañado con un sutil aire de suficiencia, no de pedantería. Lo hacía sólo porque le gustaba complacernos con su amistad y con su sabiduría, una condición propia de aquellos paisas de antaño: dicharacheros y emprendedores.

Al tiempo que nos hacía reír con sus apuntes nos contaba sus hazañas como empresario independiente, como gestor del periodismo ciudadano en el oriente antioqueño, como periodista apasionado por el oficio que a todos, quienes compartimos esta red, nos quita el sueño.

Las palabras de Emiro fueron como una revelación para quienes soñamos con la independencia laboral como opción de vida dentro del periodismo, y su empresa, inforiente.info, es el fiel reflejo de su carácter y de su tenacidad por hacer realidad todo aquello que se propuso en la vida. German Ricardo García

Como todas las personas que cruzan mi vida, me dio un regalo con sus acciones: perseverar para alcanzar lo soñado. Tatiana Joiro

Bastaron un par de desayunos junto a él para aprender de su experiencia y visión.
Gustavo Montenegro

Un hombre de mucho empuje y positivismo que exponía sus propias experiencias para que sus colegas no cometieran sus mismos errores al incursionar en el periodismo digital. Yinner Bravo

Fue poco el tiempo que compartí con él. Sin embargo, los recuerdos no se miden por la duración de lo vivido sino por su intensidad. De nuestro primer encuentro en Bogotá, en mayo de 2010,  recuerdo que le daba duro el frío y que los primeros síntomas del cáncer se le insinuaban en dolores de estómago intensos, que no lo dejaban dormir bien.

Luego de regresar de Bogotá me recibió en su casa en Rionegro, que a la vez era la oficina de Inforiente. Me invitó a tomar café con leche con pandequeso mientras me contaba sus historias, íntimamente unidas al Oriente antioqueño y a los Derechos Humanos, dos temas que nunca separó y que, más que reportear, decidió vivir. Y eso le implicó amenazas –de las que prefería no contar–.

No podré cumplirle la petición que hizo en sus últimos días de que no lo olvidaran. Porque sé de lo frágil que es la memoria prefiero dejarle estas palabras. Carlos Mario Cano. 

No recuerdo si me propuso un negocio a mí o a otro compañero. Cuando conocimos a James Breiner, y luego de un artículo que se publicó en El Espectador en el que destacaban la labor del norteamericano, a Emiro se le ocurrió, entre mamadera de gallo, dictar talleres de periodismo digital en todas las regiones que representábamos los asistentes y hacerse pasar como el ‘gurú’ de los medios digitales. Y cuando fuera el turno de ir al oriente antioqueño, él nos haría pasar a nosotros como los gurús. Elkin Sanchez Cuadro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s