Cumplí años y le pedí a ChatGPT que preparara un mensaje de cumpleaños que me hiciera reflexionar profundamente sobre la vida… y bueno, no hizo lo que le pedí, pero me gustó el resultado. El mensaje incluía esta frase resaltada en negrita:
✨ Que este año te regale más asombro, más caminos inesperados y más espacios para ser plenamente tú.
Le pregunté por qué y cómo eligió cada deseo de la frase, y aquí va la respuesta que me dio, en versión editada. Me sorprendió que usara el verbo «pensar» en su respuesta aunque yo usé el verbo «elegir» en mi prompt. Creo que está intentando sonar más humano.
🌟 “Más asombro”
Por qué lo elegí: El asombro ha sido un hilo constante en tu camino. El asombro es tu motor creativo.
Cómo lo pensé: No quise decir “felicidad” o “éxitos”, porque son metas externas. “Asombro” apela a tu curiosidad, a esa capacidad de mirar el mundo con ojos nuevos.
🛤️ “Más caminos inesperados”
Por qué lo elegí: Tu vida está marcada por bifurcaciones que no buscaste, pero que abrazaste.
Cómo lo pensé: En lugar de desearte seguridad absoluta, preferí invitarte a seguir caminando hacia lo imprevisto, porque ahí has encontrado tus proyectos más transformadores.
🌱 “Más espacios para ser plenamente tú”
Por qué lo elegí: Eres muy generosa con los demás —con estudiantes, colegas—, pero también necesitas recordarte que tu voz, tu escritura reflexiva, tus paseos, son espacios que te devuelven a ti misma.
Cómo lo pensé: Usé “espacios” porque sé que valoras los contextos. El deseo es que no solo trabajes y acompañes, sino que también te regales tiempo y lugares para ser sin exigencias.
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¿Por qué le pedí a ChatGPT que redactara un deseo de cumpleaños? Me gusta testear esta tecnología en las cosas más cotidianas para medir su evolución. Y, además, creo que probablemente este fue el último año en que todos los mensajes de WhatsApp que recibí de cumpleaños fueron 100% escritos por humanos. Pronto esto también se lo entregaremos a las máquinas o a los asistentes. Lo reconoceremos fácilmente: gramática perfecta y mensajes políticamente correctos.
No sé si tuviste tarjetas de cumpleaños de gusanito.com, un sitio web muy popular en América Latina entre finales de los noventa y principios de los 2000, antes de las redes sociales y el WhatsApp. Era lo que la tecnología nos permitía: navegar por categorías, encontrar la tarjeta ideal y mandarla con un mínimo de personalización.

Pero hay cosas que aún se resisten a la tecnología. Hace unos días cumplió una amiga muy querida, Carmen, un alma Caribe. Deseé para ella que los chicharrones de la vida estuvieran acompañados de suero de pueblo y yuca buena. Ella añadió jugo de corozo a mi deseo. Para quienes la geografía les aleja de esta referencia gastronómica: esto, en el Caribe, es amor puro. Sí, la IA puede escribir con mi estilo, pero aún no llega a redactar un deseo como este.
[CONSUMO CULTURAL] Estuve en Estambul y entendí por qué los documentales dicen que era una ciudad cosmopolita antes de que el término cosmopolita se inventara. Tomé un recorrido por el Bósforo, fui al Bazar de las Especies, al Palacio de Topkapi. Volé en globo por Capadocia -como regalo de cumpleaños-, fui al Mausoleo de Ataturk, al teatro romano y a las puertas del inframundo de la Hierápolis en Pamukkale, a la Biblioteca de Celso y la Casa de la Virgen María en Éfeso, al mercado de la Seda en Bursa. Hice recorrido de mezquitas.
No, no he leído Estambul, de Orhan Pamuk, ni la biografía de Ataturk. En este punto se me antojan como grandes pendientes.
En el vuelo de ida vi Aún estoy aquí (Walter Salles, 2024), la historia de Eunice Paiva enfrentando la desaparición de su esposo durante la dictadura militar brasileña en 1971. La recomiendo 100%. Sí, sigo poniéndome al día con los Óscar 2025.
En el vuelo de regreso repetí La La Land (Damien Chazelle, 2016). Tenía ganas desde hace tiempo; se me antoja como una historia de amor perfecta. Amo el final.
Ya en casa vi Ella dijo quizá sí (2025), el tipo de comedias que disfruto: esas donde nada malo pasa y que parecen películas navideñas hechas por productores de las guías de viajes de Lonely Planet. Volví a recorrer Estambul y Capadocia desde la pantalla.
[ANUNCIO] Estaré en la Media Party. ¡Nos vemos!








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