Por: @kpdelahoz
Caos en la de Redacción, de 233 Grados, ha recreado magistralmente, a través de dos caricaturas –parte 1 y parte 2-, el eterno enfrentamiento entre los periodistas y los ingenieros de soporte: Ellos se creen dioses.
No he conocido, y creo que no viviré para contarlo, a un periodista y un ingeniero que sean lo que llamaríamos en lenguaje colegial ‘uña y mugre’. Las diferencias queridos lectores comienzan en algo fundamental para los periodistas: los tiempos de respuestas.
Cuando un periodista encargado del área web llama a un ingeniero para que lo ayude a solucionar un inconveniente generalmente necesita que la solución sea inmediata.
Imaginen a un periodista tratando de publicar una noticia de última hora y que la internet deje de funcionar o que ocurra un problema con la plataforma de administración y que al llamar a soporte la respuesta sea: dame 5 minutos. 5 MINUTOS. #WTF!!!!!
Pensemos en cosas que podemos hacer en 5 minutos: preparar un sandwich, tomar un café, aprender entre 5 y 7 palabras de un nuevo idioma, escuchar nuestra canción favorita por lo menos una vez y media, hacer un libro para iPad, ver cómo nuestro equipo pierde un título continental – o pregúntenle a los hinchas del América que cayeron ante Peñarol de Uruguay en la Copa Libertadores de 1987-… y por supuesto suicidarnos.
Que nadie interprete esto último como apología al delito. Pero si hacer esperar a un usuario web 5 MINUTOS para darle una información no es un suicidio, entonces que alguien me diga qué es.
Para los periodistas el tiempo literalmente es oro. Esto lo puede corroborar alguien que haya recibido un memorando por entregar tarde la página de un impreso o el encargado de actualizar una web. No nos importan las razones de los ingenieros ni sus términos técnicos, porque a nuestros lectores tampoco les importan esos argumentos. Lo único que deseamos son soluciones.
En aras de la equidad he invitado a dos amigos ingenieros a contestar este post y sus respuestas serán publicadas posteriormente y sin edición. Dejaría sobre la mesa 2 temas más:
- Para los ingenieros las peticiones de los periodistas son difíciles o toman mucho tiempo de desarrollo.
- … Y qué decir de la frase de cajón con la que decapitan cualquier posibilidad de razonamiento: «ESTAMOS TRABAJANDO EN ESO».
Nota: Esta vez no hay ñapa. La culpa es de los ingenieros.







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